Hace tiempo que llevo pensando en esta teoría y la verdad es que creo que va siendo hora de compartirla con vosotros.
Generalmente la gente de la SGAE se ha escudado argumentando que tienen pérdidas millonarias por las descargas a través de internet y que por ello deben cobrar un canon para ser remunerados indirectamente por el uso de soportes para la grabación de datos protegidos (aquí el término datos es principalmente extensible a música, películas, independientemente del metraje, y textos especialmente libros) y cómo no por el uso de soportes que permitan la redistribución de los mismos o su almacenamiento. Creo que el señor Bravo ya ha discutido sobremanera dichos argumentos aunque pasaré a analizarlos a posteriori.
Sin embargo amigos, me temo que la razón de la tecnofobia de sociedades como la SGAE es debida principalmente a que temen a la competencia.